domingo, 16 de noviembre de 2014

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La Quinta Pata

Radicales académicos ¿y la libertad de expresión?

Ramón Ábalo

Al comienzo de la nueva conducción de la Universidad Nacional de Cuyo, con Pizzi a la cabeza -un radical cobista- nos manifestamos con un breve análisis de la "que se viene" con esta conducción. Y lo centrábamos en el punto justo medio de la política y la ideología. Apenas un par de días después de haber asumido, esa nueva conducción dio muestras claras que no se iba a andar "con chicas" en ese nivel , o sea político-ideológico, o sea de la esencia de su gestión. En efecto, algo más de un centenar de empleados empezaron a ser despedidos con el cuento de que era personal "no de planta". Y al respecto, aparece el sector más sensible: el de la comunicación. No fue poco el número de personal en esta planta que fue dejado cesante de inmediato.

Nuestra posición con respecto a los medios de comunicación, al periodismo, a la estructura del derecho y la libertad de expresión en el marco del capitalismo, no es ingenuo ni inocente. En ese marco, afirmamos y admitimos que es el dueño del medio el que, con toda potestad y legitimidad, tiene el privilegio de ejercer un derecho que deviene de su poder crematístico. Porque la única forma de ejercer a pleno ese derecho, es el de ser dueño del medio. No hay otra. Lo demás es "jarabe e'pico", como decía mi tía Eulalia cuando se refería a lo que se pretendía aparecer como verdad revelada.

No obstante, vamos a ejercer el derecho al "pataleo" contra la hipocresía de ciertos grupos políticos, como es el que estamos tratando. Precisamente son los personeros del radicalismo -camiseta que se pone Pizzi- y sus socios en maquinaciones anti institucionales, que hacen alardes de estar asistiendo a las embestidas contra los derechos a la libre expresión y la de la prensa. Y aquí hacemos una breve distinción: la libertad de expresión es el derecho que tiene cualquier bípedo que habita este bendito suelo argentina para decir lo que se le dé en gana, aún contra las calidades humanas, morales, éticas, sensoriales, anales, de los representantes del Estado. A tanto, que fue esta misma administración la que impulsó que se anulara el calificativo de la blasfemia, o sea el insulto soez (yegua) y otras lindezas por el estilo. Así se hizo, y hoy en día, Cobos, Alfonsín (h), Sanz, Morales, Cornejo, Suárez el intendente capitalino, radicales ellos pueden decir lo que se les dé la gana y al mismo tiempo hablar de atentado a la libertad de expresión (están amordazados, pobrecitos!!).

La Quinta Pata

Nación no es igual a nazi

Ricardo Nasif*

La pretendida verdad instalada por parte de los sectores dominantes de una Argentina aislada del mundo se enclava en una concepción de la nacionalidad -o, mejor dicho, de una idea de la desaparición de lo nacional- sobre la base del sometimiento de nuestros intereses a los de las naciones denominadas centrales, léase: Estados Unidos y Europa.

A lo largo del siglo XX podemos registras distintos momentos de nuestra historia en los cuales esta visión se ha expresado. Por ejemplo, sólo por ejemplo, en 1933 se firmó el conocido pacto Roca-Runciman entre nuestro país y el Reino Unido, un acuerdo sobre el comercio de carnes que benefició obscenamente al imperio británico. El legislador conservador Matías Sánchez Sorondo, dijo entonces a propósito del pacto: "Aunque esto moleste nuestro orgullo nacional, si queremos defender la vida del país tenemos que colocarnos en situación de colonia inglesa en materia de carnes".

A propósito de las carnes y de la penetración comercial británica, quizá el recuerdo más fresco que tenemos hoy sea el de las trémulas relaciones carnales llevadas a cabo por el gobierno de Carlos Menem en los años ´90, o la pose pasiva de los economistas y políticos del establishment que proponen el acatamiento liso y llano a un juez municipal yanqui para responder a los soberanos intereses de los más ásperos del capitalismo.

La Quinta Pata

El otro Fernando Fader

Eduardo Paganini (Baulero)

Homenajeando al célebre pintor, este artículo registra opiniones del mismo sobre los críticos del arte y su tarea. Su texto se estructura en dos momentos ya que hay un adelanto en la tapa del Suplemento Cultura y luego el artículo propiamente dicho, cada uno con su respectivo título, que con fines testimoniales hemos registrado: “Fernando Fader. El hombre, su pensamiento y su obra” en tapa y “Otros colores de su paleta” en el encabezado de la nota. Lo curioso es que esas opiniones del maestro no parecen haber causado el efecto esperado.

[Adelanto de tapa del suplemento]

El 11 de abril de 1882 nacía Fernando Fader. También un 11 de abril, pero de 1951, abría sus puertas la Casa de Fader convertida en museo para honrar la obra del artista. Momentos propicios para recordar o redescubrir algunas facetas significativas del trascendente pintor. Como su visión del arte y de los críticos. O el amor por sus hijos y el contenido de sus principales escritos. Y en particular, su deslumbramiento ante la naturaleza como fuente de inspiración creadora.

[Cuerpo del artículo: Otros colores de su paleta]

“A veces pienso que todo sucedió demasiado rápido, pero estoy convencido de que ocurrió como debía: la Mendoza pueblerina de ritmo lento. El cambio repentino hacia la Europa obligada y necesaria por tradición familiar La permanencia en ese medio que inquietó mis pensamientos y modificó mis costumbres.

”El descubrir mi vocación. Las dificultades para encarada. El triunfo primero. El regreso a los afectos: encontrarme de nuevo con esa Mendoza tan parecida a la que dejé, como si fuera ayer... Pero el que regresaba era otro.

”El desvío: la usina que absorbió todas las energías y el tiempo disponibles. El desastre: que me obligó a un nuevo tiempo europeo con regreso apresurado a causa de una forma de vida que se caía en pedazos por la guerra. La enfermedad que me condicionó y me obligó a un replanteo total... ¿habrá sido la lección necesaria para volver al propósito original?

”Córdoba y el lento recuperar de las fuerzas y el rumbo elegido. Miller y su apoyo integral. Adela y los chicos, sus afectos y su compañía. Todo tan rápido, tan vital, tan hermoso... Digno de ser vivido a pesar de sus dificultades. Lo vivo todo hoy en verano y en Loza Corral”.

“Hoy a las 15 y treinta falleció Fader. Serafini”


Veinticuatro ítems ficticios y uno final y textual. Los primeros, producidos por Luis Felipe Fader, al correr de la pluma y con la convicción de una autobiografía, sintetizan los 52 años de vida de Fernando Fader. El último, el telegrama a través del cual se transmitió a los medios de todo el país la noticia de su muerte.

Si nos detenemos a leerlos, no hace falta agregar mucho más, condensan todo lo que generalmente interesa de la vida de cualquier sujeto. Con más razón de alguien sobre el que se ha escrito bastante, a veces hasta con contradicciones por falta de información o por exceso de imaginación.

Fernando Fader, un hombre

Sabemos que nació en Burdeos (Francia) un 11 de abril de 1882, sexto hijo del ingeniero alemán Carlos Fader (todo un personaje empresarial de su época) y de la vizcondesa francesa Celia de Bonneval. También estamos enterados de que estudió en Francia y en Alemania y que, al tiempo de definir su vocación, su padre le dio un año de reflexión para que se asegurara sobre el tema.

Por otra parte, son conocidos sus éxitos y fracasos, su dedicación a una obra que nada tenía que ver con su formación y el sacrificio que implicó responsabilizarse de las consecuencias del desastre de Cacheuta.

Prácticamente nadie desconoce el drama de su tuberculosis en una época en que esa enfermedad era sinónimo de muerte.

La mayoría de los argentinos hemos visto —-aunque más no sea en los viejos almanaques de Alpargatas, en los posters publicados en el último tiempo o en algún catálogo de congreso— algunas de sus obras, sin contar que una gran mayoría de ellas están a disposición del público en los más importantes museos de Argentina.

Su nombre tampoco escapó de los “sociales” de los diarios cuando nuestro país regaló una de sus obras al rey de Bélgica con motivo de su boda... En síntesis, muchos de nosotros hemos oído hablar de Fernando Fader y sus pinturas.

Procuraremos incursionar en otros de sus rasgos.

Las fotografías de adolescente y de joven lo muestran apuesto, de talla mediana y ojos inquisidores, y uno de sus biógrafos, Antonio Lascano González, lo describe como “un joven gallardo, excepcionalmente dotado, de notoria prestancia, de indumento atildado... de pujante personalidad”.

El otro Fader

¿Qué encierra ese joven que nunca llegó a viejo, a pesar de que en las últimas fotografías parece un anciano de ochenta años? ¿Qué valores lo impulsan a trabajar sin descanso, a pesar de tantas dificultades en lo personal? ¿Cuántas facetas convergen en una figura largo tiempo halagada y algunas veces agredida?

Desde sus propios escritos, trataremos de describir al otro Fernando Fader. Con las inevitables limitaciones del breve espacio y de las subjetividades de quien escribe.

Su cuaderno de poemas, fechados entre 1900 y 1903, escritos la mayoría en alemán o francés, demuestran la sensibilidad de un joven que a través de la poesía canta al amor, el desencanto, la soledad y la esperanza de ser amado. Nada original, por cierto.

Las pequeñas obras de teatro producidas en su tiempo mendocino reflejan la imagen de un sujeto social inserto con cierta comodidad y seguridad en un ambiente que lo acepta (y hasta lo halaga). Casi una conducta habitual en ciertos ámbitos socio-culturales.

Sus cartas (publicadas e inéditas) hablan de un hombre responsable, consciente de su situación como padre de familia que permanentemente se preocupa por el bienestar de su mujer y de sus hijos.

Los manuscritos y algunas publicaciones referidas al “arte argentino” dejan ver una personalidad fuerte, segura de sí misma y con dejos de dureza en sus juicios respecto de actitudes y acciones de críticos y funcionarios relacionados con el arte.

Veamos un ejemplo de esto último cuando en 1915 “crítica a los críticos” al comentar: “Las llamadas “críticas” de los diarios que me propongo analizar son, por lo general, impresiones de personas a quienes la dirección de los diarios podrían haber encargado la tarea de escribir sobre cualquier otro asunto, política, policiales, football... Lo que el uno encuentra hermoso, el otro lo fulmina como horrible, lo que al uno le pareció clásico, al otro detestable; pero ninguno de ellos nos revela el porqué. Yo comprendo y me compadezco de estos pobres encargados de servir una crítica a su diario. Los veo sufrir horriblemente delante de las telas y de las esculturas —es tan terrible tener que decir algo cuando no se sabe—; y la suerte siempre les es adversa, porque siempre dicen lo contrario de lo que deberían decir (…)”

Fader, vocación de pintor argentino

Este espíritu crítico (y tengamos en cuenta que, en líneas generales, siempre tuvo el apoyo de los más reconocidos críticos argentinos), aparece también en 1917 cuando, en respuesta a un cuestionario que le envía el presidente de La Verdad, sostiene: “El arte en general ha sufrido las influencias de una serie de factores ajenos a su fin. Cuento entre ellos la nivelación desastrosa de los elementos que en Europa forman las sociedades llamadas cultas. La desaparición casi completa del ideal individual y la invasión del ideal colectivo... La relativa novedad del ideal colectivo ha producido forzosamente un exceso de expresiones artísticas novedosas, falsas en su gran mayoría porque son derivadas de un concepto de pensamiento más bien que de sentimiento o, en una palabra, expresiones experimentales; carecen de la base sentimental. Hay, pues, desorientación. En el arte argentino, si así puede llamarse la producción de artistas geográficamente argentinos, se observa el mismo fenómeno en mayor escala por la simple razón de que nuestros artistas se han formado en centros europeos, siguiendo por lo general las corrientes más en boga; cosa fácil y agradable porque asegura el éxito inmediato, que parece ser el objetivo primordial... Las excepciones que observamos son tan escasas como elocuentes”.

Texto polémico y discutible aun para el momento en que fue escrito, y sobre todo si tenemos en cuenta que Fader confiesa cuando llegó de Alemania con sus diplomas y premios: “El día que me encontré solo ante las montañas gigantescas de la Cordillera, terminó toda mi ciencia pictórica”.

Resulta difícil resumir demasiado la producción del otro Fader, porque el material de su autoría es mucho y el resumen deja demasiados grises en la descripción. Pero agregaremos solo otro reflejo de su personalidad cuando, en 1930, escribe a sus hijos menores (Raúl, el mayor, ya había terminado su bachillerato y lo acompañaba en Loza Corral): “(...) Acaso no sienten con qué profundo cariño sigo, paso a paso, la vida de Ustedes a través de las cartas de su incomparable madre?... Tengo mis cinco sentidos y el resto de mi salud puestos en la tarea de pintar cuadros para Ustedes, para el pan y la educación de vosotros... Si resuelvo algunos asuntos espero poder verlos pronto, pero si no, paciencia. Pido a Dios los conserve sanos y buenos y los abrazo fuerte, fuerte. Vuestro padre. F.F”.

En realidad, nunca pudo cumplir con la visita prometida, la tuberculosis no le dio permiso.

Esta es parte de la otra historia de un pintor, hijo de europeos, que nació y se educó en Europa, que escribió poesía y teatro, que era un excelente pianista y que siempre se identificó argentino:

“Siempre, por encima de todo, me he dejado guiar por este propósito: hacer arte aquí para mi patria, para los míos”.

Fuente: Rosa María Fader, Fernando Fader. El hombre, su pensamiento y su obra en Suplemento Cultura. Diario Los Andes, Mendoza, 8 de abril de 2001

La Quinta Pata

Radicales: censura, represión y persecución política

Carlos Almenara

Estas tres últimas semanas en Mendoza se ha mostrado el programa por el que ha sido cooptada la UCR.

Aunque no se haga hincapié en ello, el radicalismo gobierna diversas instancias institucionales. En la Municipalidad de Capital el concejal que funge de intendente impulsó un “Código de convivencia urbano” que entre múltiples dislates prevé que cualquier cosa que quieras hacer en la calle, desde limpiar las bujías del auto de tu suegro hasta jugar un partido de fútbol, pasando por la marcha de Madres de Plaza de Mayo de los jueves en Plaza San Martín, lo que se te ocurra, todo queda “ilegalizado” o necesita permiso municipal expreso.

El mismo “intendente” que impulsa este mamarracho dice dos semanas después que necesita adelantar las elecciones municipales porque debe legitimarse electoralmente.

La Quinta Pata

Berni, el mano dura, personaje internacional

Ramón Ábalo

Sorprende este personaje, que se destaca desde sus funciones de secretario de Seguridad en el susodicho Ministerio, por sus acciones represivas contra la protesta social, los piqueteros, los villeros, y más recientemente, contra los "esquineros", muchachos y muchachas que se reúnen en las esquinas, en las plazas y en todo espacio público donde se permiten -ellos- hablar, discutir y ensayar los pasos del amor. En contrario con las políticas nacionales y populares que bajan de las alturas de los gobiernos central y provinciales, Berni se asemeja a los represores de la dictadura genocida, y aunque no ha llegado a la ejecución y la desaparición de personas, sus prácticas de "tolerancia cero" cunden en otros ámbitos como las llamadas fuerzas de seguridad, los tribunales, las cárceles y en las calles.

Sin querer queriendo sus métodos se reflejan en la sociedad, en especial en los sectores populares, para resquebrajar la figura presidencial, las políticas de inclusión social y la soberanía política y económica. Es decir, que la mano dura de la que se hace gala es caldo de cultivo para que la oposición deshilachada engorde sus odios y descargue perdigonadas verbales y desestabilizadoras
a granel.

La Quinta Pata

La última cruzada contra la escuela pública laica

Federico Mare

"Nadie quita a un católico lo que él pretende que le pertenece; pero es el católico el que pretende quitar a los otros iguales goces."

Domingo F. Sarmiento


El integrismo católico de Mendoza es minoritario, cierto. Pero muy poderoso en su capacidad de lobby. Y tiene, además, la perseverancia que nace del fanatismo religioso y los intereses creados en torno al privilegio.

Desde siempre –se sabe– ha estado en «guerra santa» contra la escuela pública laica. Nunca ha aceptado que la educación estatal sea neutral en materia religiosa. Y cada vez que la historia –sobre todo con golpes militares e intervenciones federales, pero a veces también sin ellos– le dio oportunidad de cercenar o suprimir la laicidad escolar que nos legaron, entre otros, Domingo Faustino Sarmiento y Emilio Civit, no dudó en hacerlo.

La Quinta Pata

Los trabajadores de Prensa del diario Uno paran para protestar contra cuatro despidos

Los trabajadores de Prensa del diario Uno (impreso y digital) harán un paro de 24 horas sin asistencia a los lugares de trabajo este domingo 16 de noviembre. La medida fue resuelta en asamblea como medida de reclamo contra los despidos que viene llevando a cabo la empresa de Vila y Manzano.

En la última semana han sido cuatro los trabajadores afectados que se suman a más de quince en el último año. Además el Sindicato reclama la aplicación de la escala salarial establecida en el convenio colectivo de trabajo (17/75), que fuera discutida históricamente por los empresarios al punto de ser tratada su aplicación por la Suprema Corte de la Provincia quien, en un fallo plenario reciente, se expidió a favor de la plena vigencia.

Así, la asamblea de trabajadores dispuso, en forma unánime, hacer paro durante toda la jornada del domingo y, por la tarde, una concentración que tendrá lugar a las 17 hs en los portones del Parque General San Martín.

La Quinta Pata

Artistas callejeros, bikers y skaters se manifestaron en contra del Código de Convivencia de Capital

Artistas callejeros, bikers y skaters, se manifestaron el pasado viernes por las calles del microcentro, hasta el edificio comunal, en contra del Código de Convivencia aprobado por el Municipio, que restringe la actividad espontánea en las calles.

Cientos de personas se reunieron en San Martín y Peatonal Sarmiento para repudiar esta normativa. Luego, de manera pacífica, cortaron la calle y se dirigieron hasta el edificio municipal.

A continuación, reproducimos el informe que dieron a conocer, en donde se detallan los motivos por los cuáles se oponen a la normtiva:

La Quinta Pata

Semana de la Música: Tremor + La Nueva Guardia en el Le Parc

En el marco de la Semana de la Música, el Ministerio de Cultura de la Nación y la Dirección de Industrias Creativas presentan un show que forma parte de 5 conciertos a lo largo del país que proponen una mirada amplia y diversa sobre los géneros y las generaciones que recorren el territorio nacional. Música argentina de este tiempo, que rastrea sonidos en el pasado para consolidar una identidad presente y proyecte el futuro de la música local.

Electrónica, pop, música de raíz, sintetizadores y bombo legüero. Una noche donde los sonidos del nuevo siglo se encuentran con los sonidos folclóricos con el ritmo como meta profunda.

La Quinta Pata

Colores

Rolando Lazarte

Hoy me desperté con colores. Rojo. Amarillo. Azul. Verde. Blanco. Negro. Es decir, los colores vinieron en medio de la habitual gira por tantos lugares, que acontece al ir yo llegando al lado de acá, a la punta del iceberg. A medida que el tempo fue yendo, me fui dando cuenta de que soy un mandala concéntrico que se junta y se expande. Antropología cultural. Mosaico. Identidad.

Lo que yo soy, debe ser parecido a lo que otras personas son. Pero debo ser totalmente diferente de algún tipo de seres que parecen humanos pero no lo son, en absoluto. Con los demás, aquellos en los que el equilibrio entre bien y mal pende siempre hacia el bien, hacia el sol central, vamos tocándonos y juntándonos, chocando y convergiendo, hacia la unidad que engloba todo lo que existe.

La Quinta Pata

Audiencia 52: Ni olvido ni perdón

Declaró Isabel Güinchul, referente de Familiares de Desaparecidos en Mendoza, quien testimonió por el secuestro de su esposo, Emiliano Pérez, y dio cuenta de su propia detención debido a su protagonismo en la lucha encarada por los Organismos de DDHH. También compareció Alejandro Salomón, hijo del periodista Juan Salomón Yapur, para referirse a la detención de su padre, ocasionada por una publicación que incomodó a los militares.

Emiliano Pérez tenía 44 años cuando fue secuestrado junto a su sobrino Jorge Pérez en el marco del operativo de abril del ’77.

Elda Isabel Güinchul, cónyuge de Emiliano, desgranó las circunstancias que precedieron la desaparición de su esposo, en consonancia con lo declarado en el día de ayer, por su sobrina Rosa Pérez. A partir del golpe militar, la familia Pérez fue objeto de persecución y soportó un operativo el 24 de marzo, que concluyó con la detención de Horacio Paradiso, novio de una sobrina de la declarante.

La Quinta Pata

domingo, 9 de noviembre de 2014

Mirando al norte para un capítulo de la historia universal de la infamia (-III-)

Ramón Ábalo

Proseguimos con una serie de notas -reiteramos el anuncio anterior- para reafirmar que el enemigo principal de los pueblos del mundo y del planeta tierra, es el imperialismo capitalista yanqui. Desde siempre, desde el fondo de su historia, desde que rompe el yugo que lo ataba a la Gran Bretaña, lo que se constituyó no solamente fue un pueblo libre, sino también un organismo Estado-Nación represor e aniquilador de los pueblos originarios en el territorio. Y como una onda siniestra y expansiva, contra los pueblos constituidos en naciones al Sur del Río Grande.

Las agresiones del imperialismos a Latinoamérica, región a la que considera su "patio trasero", desde hace dos siglos han sido constantes. Desde 1776, los Estados Unidos han sembrado el terror y la muerte con el objetivo de apoderarse por la fuerza de los territorios y sus riquezas que están al Sur en la América todavía india. Sistema que se extiende a lo ancho y a lo largo de todo el mundo. Guerras, invasiones, bombas atómicas, asesinatos selectivos y apoyo a dictaduras sangrientas son sólo algunos de sus crímenes para imponer su supremacía sobre casi todos los países y pueblos del mundo. Es tal la esencia criminal de ese imperio que le viene de perillos lo que el gran Borges tituló a uno de sus libros, y que nos atrevemos a utilizarlo: HISTORIA UNIVERSAL DE LA INFAMIA.

La Quinta Pata

¡A mí ya no me la podés contar, Mordisquito!

Ricardo Nasif*

Juan Domingo Perón reconoció en una entrevista que su reelección como presidente en 1951 se debió a dos razones fundamentales: el voto femenino y Mordisquito. De la gravitación de la primera participación electoral de las mujeres se sabe bastante, mucho menos –o casi nada- del personaje radial creado por Enrique Santos Discépolo.

Discepolín, no está demás decirlo, fue uno de los más grandes poetas de toda la historia del tango. Autor de Cambalache, Yira Yira, Uno, Esta noche me emborracho, Fangal, Martirio, Malevaje, entre otros memorables tangazos. Además nadie como él ha pintado magistralmente la crudísima crisis política, económica, social y moral de las primeras décadas del siglo XX y especialmente de la Década Infame de los años ´30, cuando el mundo se venía a pedazos.

Como él mismo dijo alguna vez, fue un artista que vio el dolor en todos los que tenía adelante, se posesionaba de sus situaciones, comprendía cuales eran sus problemas y enseguida se ponía en el lugar del otro. Sentía como si fuese suyo el sufrimiento ajeno -le dolía la cicatriz de los otros- y, desde allí, escribió decenas de tangos absolutamente populares y profundos y asumió un compromiso hasta los tútanos con esa realidad social, cuestionándola, aunque sin dejar de intentar la búsqueda de un hilo de esperanza.

La Quinta Pata